DUPLICAR SUS VENTAS INTERNACIONALES ES POSIBLE
Un Plan en 100 días

¿Qué recursos necesita la empresa para su internacionalización?

El proceso a seguir tiene varias etapas y conlleva el recurso a diferentes servicios. Entre ellos podemos enumerar como mínimo los siguientes:

El proceso del comercio exterior

  • Visión, Modelo de Negocio y Estrategia
  • Plan de Internacionalización y de Negocio
  • Gestión del Despliegue
  • Logística
  • Comunicación
  • Promoción y Contactos
  • Negociación y Cierre
  • Seguimiento de Ventas
  • Fidelización
  • Repetición de ventas
  • Seguimiento y Control

Servicios necesarios

Estrategia, Objetivos y Plan de acción

  • Inteligencia Competitiva
  • Agencia de Comunicación
  • Red de Promotores de Negocio
  • Apoyo en Ventas
  • Abogados
  • Marcas
  • Formación y Coaching
  • Selección de Personal
  • Página web
  • Internet: Ventas
  • Internet: Marketing y Promoción
  • Transporte Internacional
  • Traducciones
  • Procedimientos de Control

Los recursos que hay que poner en juego para este empeño no es fácil que estén disponibles dentro de la empresa, al menos inicialmente.

Muy a menudo se trata de que el segundo escalón directivo no está suficientemente preparado para los nuevos retos.

La internacionalización de la actividad comercial de la empresa requiere articular capacidades diversas, muchas de ellas de origen externo, en un proceso complejo que exige altas dosis de coordinación e implicación.

De modo que el recurso a proveedores externos de muchos de los servicios necesarios, se convierte a menudo en una tarea de difícil coordinación que lastra la ejecución de cualquier plan.

Estrategias bien concebidas pero de casi imposible aplicación, acciones dispersas e incoherentes y carencia de coordinación suelen ser la realidad de muchas empresas.

El resultado se plasma en una actividad exportadora muy por debajo de las posibilidades que excelentes productos y mercados muy dinámicos ofrecen.

Las empresas necesitan contratar recursos externos que cubran toda la gama de sus necesidades (alcance amplio), que se articulen de forma coordinada y que se presten con un alto nivel de implicación y compromiso, siempre orientados hacia sus objetivos estratégicos. No es fácil ya que la oferta de servicios avanzados para la internacionalización presenta problemas:

  • Oferta muy fragmentada, de carácter parcial y de calidad muy irregular.
  • Mercado desvertebrado y opaco.

Aun en los casos de las pocas empresas capaces de lograr servicios de calidad y con todo el alcance necesario, la coordinación entre ellos suele ser tarea insuperable. Se asemeja a las dificultades para organizar eficientemente los diversos oficios que concurren en el proceso de construcción de una vivienda, traduciéndose en ineficiencias que se trasladan al propietario del problema, el empresario, en términos de pérdida de tiempo en detrimento del resto de sus obligaciones, incertidumbre y ansiedad. Y lo que es peor, suele tener la consecuencia de resultados magros en proporción al esfuerzo realizado.

Demasiado a menudo las victorias, cuando se dan, son pírricas.

Las empresas necesitan apoyarse en servicios externos que le aporten visión de su realidad competitiva, orientación sobre la estrategia mejor para llevar a cabo con éxito su internacionalización, capacidad de ejecución cubriendo todos los servicios necesarios, coordinación del conjunto de actividades e implicación y compromiso con los resultados: la externalización de su actividad exportadora, manteniendo el control sobre ella en un proceso gradual de integración de aquellas actividades que la experiencia le vaya aconsejando abordar. Y ello generando incrementos de ventas sin perder posición en precios desde los primeros momentos.